Las hierbas, que pueden ser anuales o perennes, presentan hojas dispuestas alternadamente, simples o divididas. Producen flores amarillas que crecen en racimos alargados en los extremos de los tallos o en las axilas de las hojas; cada flor consta de cinco partes similares a pétalos. El fruto es una vaina hinchada y cilíndrica llena de numerosas semillas.