El caqui Fuyu produce frutos dulces, de tamaño mediano y no astringentes, que maduran durante los meses de otoño. Además de sus cualidades comestibles, aporta un toque ornamental en invierno, mientras que su vibrante follaje otoñal realza aún más su atractivo. Este árbol se adapta bien a diversos tipos de suelo, pero prospera en suelos franco arenosos profundos, húmedos, ligeramente ácidos y bien drenados. Una vez establecido, muestra buena resistencia a la sequía. La producción óptima de frutos se da en las zonas climáticas 8 a 10. Para más información, consulte Diospyros kaki.