Esta herbácea perenne, de crecimiento relativamente lento, pertenece a la familia de las Asteráceas. El nombre "Equinácea" deriva del término griego "echinos", que significa erizo de mar, en referencia al cono puntiagudo que caracteriza el centro de sus flores. De junio a agosto, la planta exhibe flores liguladas verticales de color rosa púrpura, muchas de las cuales se curvan hacia atrás, junto con conos de disco de color naranja vibrante. La Equinácea tiene la capacidad de polinizar de forma cruzada con otras especies de su género. Aunque en su día estuvo clasificada como especie en peligro de extinción, las iniciativas de conservación la han eliminado de esa designación. Esta planta, originaria de Tennessee, guarda similitudes con la E. purpurea, autóctona de Misuri, pero generalmente es menos vigorosa y de menor tamaño, con hojas más estrechas y lineales y un portainjerto vertical, además de flores liguladas orientadas hacia afuera. Para quienes estén interesados en cultivar plantas a partir de semillas, es fundamental plantarlas a varios kilómetros de distancia de otras variedades de equinácea para evitar el cruzamiento, que puede dar lugar a descendientes que no se asemejen al tipo parental. Esta planta perenne se puede plantar en masa en bordes, dejar que se naturalice en prados o incorporar a jardines forestales. En cuanto a plagas y enfermedades, la equinácea no presenta problemas significativos, aunque ocasionalmente pueden aparecer escarabajos japoneses como plagas y las manchas en las hojas son poco frecuentes.