La pata de elefante es una flor silvestre autóctona de Carolina del Norte, que prospera en suelos bien drenados, a pleno sol o sombra parcial. Esta planta suele prosperar en sus entornos naturales, que incluyen bosques relativamente secos y sus lindes. También se puede observar en zonas perturbadas como bordes de caminos y zonas de tala rasa. Las hojas de la planta emergen de su base, varían en tamaño y se superponen alrededor del tallo. El tallo floral carece de hojas, excepto por las brácteas que se encuentran debajo de las flores. La fauna silvestre suele alimentarse de sus hojas. Originaria de los trópicos americanos, se cree que la pata de elefante posee propiedades medicinales. Sin embargo, se ha introducido en otras regiones donde se ha convertido en una especie invasora. En cuanto a plagas y enfermedades, se ha convertido en una maleza problemática en pastizales y plantaciones de diversas zonas. Su patrón de crecimiento, con hojas desarrollándose cerca del suelo, puede conducir a la degradación de tierras valiosas.