Este bulbo requiere un riego moderado y prospera en suelos con pH neutro, aunque tolera una ligera alcalinidad. Sus hojas espinosas requieren un manejo cuidadoso durante el trasplante. Se puede propagar por semillas o división. La planta resiste el calor intenso y, al florecer, las hojas comienzan a marchitarse, un proceso natural en todos los bulbos. Sin embargo, es importante no quitar estas hojas, ya que son cruciales para transferir energía al bulbo para el año siguiente. Para un jardín atractivo, considere plantarlo junto con otras especies que se mantendrán atractivas a medida que el follaje del bulbo se marchita.