El fresno del desierto es un árbol compacto y caducifolio perteneciente a la familia del olivo, conocido por su resistencia a la sequía, lo que lo convierte en una opción ideal para paisajes urbanos. En lo que respecta a plagas y enfermedades, este árbol exhibe una fuerte resistencia, aunque su vigoroso sistema de raíces puede plantear desafíos de mantenimiento, particularmente en entornos urbanos.