Los arbustos perennes presentan hojas alternas y simples, y producen flores que pueden encontrarse solitarias en las axilas o agrupadas. Estas flores suelen tener forma de campana o urna y constan de cinco partes. El fruto resultante es una baya redonda que desprende un aroma a gaulteria. Estos arbustos se cultivan comúnmente como plantas leñosas ornamentales en paisajismo.