El Jasminum officinale, comúnmente conocido como jazmín, es una enredadera perenne y vigorosa que puede alcanzar los 12 metros de largo y los 4,5 metros de ancho. Esta robusta planta prospera en suelos húmedos, bien drenados y ricos en materia orgánica, aunque también se adapta a condiciones de suelo promedio. El jazmín florece a pleno sol o en semisombra y muestra resistencia a la sequía y la contaminación. Sus encantadoras flores, de color rosa a blanco, que florecen desde la primavera hasta el otoño en los brotes nuevos, atraen mariposas y colibríes. Tras la floración, la planta se beneficia de una poda considerable. La fragancia de una sola enredadera de jazmín es tan potente que perfuma todo un jardín o habitación. Si bien esta variedad no es resistente a las heladas más allá de la zona 7 del USDA, puede cultivarse en macetas y llevarse al interior durante el invierno. Sin embargo, requiere poda y soporte considerables, y ocasionalmente puede presentar problemas de plagas en interiores, como la cochinilla o la mosca blanca.
Valor: Favorece la vida silvestre
Semilla: Baya