Este árbol perenne de bajo crecimiento y forma montículos es ideal como cubresuelos, extendiéndose por el suelo sin echar raíces. Si bien se asemeja a otros enebros cubresuelos, el Juniperus horizontalis destaca por sus llamativos tonos malva a morado intenso que aparecen en climas fríos. Crece bien en diversos tipos de suelo, prefiriendo especialmente los secos y arenosos, y es crucial asegurar un buen drenaje, ya que no tolera suelos húmedos. Esta planta suele florecer en acantilados costeros, dunas de arena, riberas de arroyos y afloramientos rocosos. La variedad 'Blue Chip' presenta agujas azules y, al igual que sus homólogas, las puntas de sus hojas adquieren un tono violáceo durante los meses de invierno. En cuanto a plagas y enfermedades, muestra cierta vulnerabilidad a la plaga de Phomopsis, y puede producirse pudrición radicular si el drenaje es inadecuado.