El alerce europeo es una conífera caducifolia de gran tamaño que se caracteriza por su forma piramidal o irregular y sus ramas horizontales elegantemente colgantes. Su imponente porte lo hace especialmente adecuado para propiedades extensas. Si bien al principio tiene una apariencia esbelta, la forma del árbol se vuelve más irregular con el tiempo, con conos y ramas muertas que permanecen a medida que madura. Esta especie no prospera en ambientes cálidos y húmedos y se adapta mejor a zonas con veranos frescos e inviernos gélidos. En cuanto a plagas y enfermedades, el alerce europeo puede ser susceptible al gusano barrenador del alerce, que se alimenta de la parte interna de las acículas. Otras amenazas potenciales incluyen pulgones, moscas sierra del alerce y escarabajos japoneses. Además, puede sufrir enfermedades como la tiña de las acículas, la roya y el cancro. A medida que el árbol envejece, tiende a perder su forma uniforme inicial.