El trasplante es sencillo, pero esta planta prefiere pleno sol y no prospera en zonas sombreadas. No es resistente a la sequía y su corteza tiende a desprenderse en largas tiras. Además, muestra cierta resistencia a los daños causados por la contaminación atmosférica. Para un crecimiento óptimo, requiere un lugar con abundante sol, luz, suelo húmedo y bien drenado, y protección contra vientos fuertes.