Esta planta prospera mejor a pleno sol o semisombra y requiere un suelo bien drenado que retenga la humedad. Sus flores grandes, blancas y fragantes suelen florecer desde finales de primavera hasta principios de verano. Al plantar, asegúrese de cubrir los bulbos con aproximadamente 2,5 cm de tierra y espaciarlos entre 10 y 15 cm. Son ideales para usar en parterres, como bulbos de exhibición y en jardines de rocas. Sin embargo, tenga en cuenta que los ciervos suelen dañar esta planta.