Este llamativo bulbo perenne, perteneciente a la familia de las Liliáceas, es originario de regiones de China, el Tíbet y Birmania. Caracterizado por sus bulbos escamosos y tallos frondosos, prospera en entornos con inviernos fríos y secos, y lluvias estivales, floreciendo maravillosamente durante los meses de verano. Para un crecimiento óptimo, esta planta prefiere la luz del sol de la mañana con hasta un 25 % de sombra. Al plantar, los bulbos deben colocarse a 15 cm (6 pulgadas) de profundidad y separados por 30 cm (12 pulgadas). Es importante evitar tocar los bulbos una vez plantados, y no se recomienda dividirlos.