El árbol de nuez de macadamia, una gran especie perenne originaria de las selvas tropicales de Australia, se introdujo posteriormente en Hawái, que ahora es la principal fuente de nueces producidas comercialmente. Este árbol no solo es visualmente atractivo, sino que también sirve como excelente proveedor de sombra y ejemplar de floración. Sus hojas anchas crecen en verticilos y el árbol produce flores fragantes que cuelgan en racimos. Esta especie prospera en suelos bien drenados y ricos en humus, a pleno sol, y es sensible a las heladas. Si bien los árboles jóvenes requieren abundante agua, desarrollan resistencia a la sequía a medida que maduran. Normalmente, el árbol comienza a dar frutos alrededor de los 6 o 7 años. En regiones con climas más fríos, se puede cultivar en macetas y trasladar a un invernadero durante los meses de invierno. En cuanto a posibles problemas, los perros que consumen partes de este árbol pueden experimentar síntomas como depresión, hipertermia, debilidad, rigidez muscular, vómitos, temblores y aumento de la frecuencia cardíaca.