Este encantador arbusto perenne, perteneciente a la familia de las magnolias, puede alcanzar alturas de hasta 4,5 metros y presenta una forma erguida, de ovalada a redondeada. Produce flores fragantes a mediados o finales de la primavera, con un delicioso aroma que recuerda al melón o plátano maduro. Algunos cultivares pueden presentar flores de hasta 10 cm de diámetro. Para un crecimiento óptimo, esta planta debe ubicarse en un área protegida. Si bien puede soportar la exposición a pleno sol, aunque puede presentar un follaje verde amarillento en invierno, prospera mejor en suelos franco arenosos ácidos, fértiles y bien drenados, enriquecidos con materia orgánica, y prefiere la semisombra. Esta especie es apta para las zonas USDA 7-10, encontrándose las condiciones ideales en las zonas 8-10. Puede soportar podas importantes y muestra una ligera tolerancia a la sal. Afortunadamente, esta planta generalmente no presenta problemas importantes de plagas o enfermedades.