Cuando las ramitas jóvenes se rompen, las plantas liberan una savia lechosa. Las flores masculinas y femeninas crecen en plantas diferentes. Si bien las aves disfrutan de los frutos, los frutos caídos pueden causar problemas de mantenimiento, como manchas en caminos de concreto, patios y vehículos. Por lo tanto, es importante considerar la extensión de su copa al elegir el sitio de plantación. Muchos jardineros creen que estos árboles no se adaptan bien a los jardines residenciales, ya sea como árboles frutales o ornamentales, y que pueden volverse invasivos. Los herbicidas son en gran medida ineficaces, por lo que la estrategia de manejo más efectiva es eliminar manualmente las plántulas jóvenes. En algunas regiones, se clasifican como especies invasoras. Esta planta se encuentra a menudo en entornos naturalizados. Es resistente tanto a la sequía como a la contaminación, y también atrae a los pájaros cantores. Además, tiene la capacidad de hibridar con la morera roja nativa.