El jacinto de uva, miembro de la familia de las liliáceas, es una planta bulbosa adornada con encantadoras flores moradas que recuerdan a las uvas amargas. Sus hojas huecas, que emergen solo de la base, se asemejan a las de la cebolla o el ajo, aunque carecen de su aroma característico. Estas hojas tienden a crecer en racimos. El sistema radicular de la planta consta de un bulbo, un cormo, un tallo engrosado y una nuecilla. Para un crecimiento óptimo, los bulbos deben plantarse en otoño, separados por 7,5 cm y a 5 cm de profundidad en un suelo bien drenado. Esta resistente planta perenne es perfecta para plantaciones en masa, como borde o para prosperar en jardines de rocas y macetas. Cuando los racimos se vuelven demasiado densos, se pueden levantar y dividir, y la planta también es capaz de autosiembrarse. En cuanto a plagas y enfermedades, el jacinto de uva no presenta grandes problemas.