Una delicada planta perenne que forma rosetas y se resiembra con facilidad, esta planta se establece fácilmente en diversos paisajes. Prospera en suelos bien drenados, ricos en materia orgánica y con humedad constante, y prefiere pleno sol, aunque se beneficia de algo de semisombra durante las sofocantes tardes del sur. Desde junio hasta las primeras heladas, exhibe flores blancas tubulares de larga duración. Para promover una floración continua, es recomendable eliminar las flores marchitas. Esta planta aporta un color vibrante y una fragancia cautivadora a los jardines de finales de verano, incluso cuando muchas otras flores comienzan a marchitarse. Su crecimiento erguido puede requerir tutores. Es especialmente adecuada para jardines donde se puedan apreciar sus llamativas flores y su delicioso aroma, como a lo largo de senderos, cerca de patios o en jardines nocturnos. Además, es una excelente opción para bordes y jardines de estilo rústico. En cuanto a plagas y enfermedades, los pulgones y los escarabajos pueden representar ocasionalmente un problema. Es importante evitar plantar esta especie cerca de otros miembros de la familia de las solanáceas, como tomates, patatas, pimientos y berenjenas, debido al riesgo de transmitir el virus del mosaico del tabaco y otras enfermedades.