Esta planta es anual o perenne, conocida por sus fragantes flores que desprenden su aroma nocturno. Tiende a crecer de forma larguirucha y prospera en suelos siempre húmedos, ricos en nutrientes y bien drenados, idealmente ubicados a pleno sol o sombra parcial. En regiones con veranos más cálidos, se beneficia de algo de sombra por la tarde. Con el tiempo, ha sido reemplazada en gran medida por variedades más cortas que florecen durante el día y carecen de aroma.