Las algas son organismos simples, sin raíces, parecidos a las plantas, a menudo relacionados con la película verde que aparece en los estanques. Una especie en particular, Nostoc sp., se encuentra con frecuencia en viveros, donde desarrolla grumos gelatinosos de color verde oscuro sobre superficies constantemente húmedas, como la lona de vivero, el plástico negro o las plataformas de grava. Estas esteras de tejido pueden volverse resbaladizas al mojarse, lo que supone un riesgo para la seguridad. En ausencia de humedad, se secan formando una sustancia marrón escamosa que se puede retirar fácilmente, pero que reaparece rápidamente al reanudarse el riego. Para minimizar el crecimiento de algas, mejorar el drenaje y regar más temprano en el día puede ayudar a que las superficies se sequen. Actualmente, no existen tratamientos químicos específicamente aprobados para estos organismos.