Los nenúfares abarcan aproximadamente 70 especies distintas, categorizadas como variedades tropicales o resistentes. Estas plantas prosperan en profundidades de agua que van desde los 7,5 cm hasta el 90 cm, con una extensión que varía entre los 60 cm y los 6 metros. Las especies más grandes requieren jardines acuáticos o estanques más amplios, mientras que las variedades más pequeñas pueden prosperar en macetas. Se desarrollan mejor en aguas tranquilas, evitando zonas con fuentes o corrientes fuertes. La mayoría de los nenúfares prefieren pleno sol, aunque algunos se adaptan a la semisombra. Sus llamativas flores suelen ser fragantes, complementadas por sus vistosas hojas. Cabe destacar que los nenúfares vivíparos producen plántulas que permanecen adheridas a la planta madre. Un ejemplo es 'Newton', un nenúfar resistente que presume de abundantes flores rosas. Sus flores se elevan por encima de la superficie del agua, lo que lo convierte en una excelente opción para jardines acuáticos de tamaño mediano a grande.