Los nenúfares abarcan aproximadamente 70 especies distintas, clasificadas en variedades tropicales y resistentes. Estas plantas prosperan en profundidades de agua que van desde los 7,5 cm hasta el 90 cm, con una extensión que varía entre los 60 cm y los 6 metros. Las especies más grandes requieren jardines acuáticos o estanques más amplios, mientras que las variedades más pequeñas pueden prosperar en macetas. Se desarrollan mejor en aguas tranquilas, evitando zonas con fuentes o corrientes fuertes. La mayoría de los nenúfares prefieren pleno sol, aunque algunos se adaptan a la semisombra. Sus llamativas flores suelen ser fragantes, acompañadas de vistosas hojas de nenúfar. Cabe destacar que los nenúfares vivíparos producen plántulas que permanecen adheridas a la planta madre. Una variedad específica, 'Red Cup', es un nenúfar tropical de floración nocturna. Sus flores se abren al atardecer y permanecen abiertas hasta alrededor de las 8 o 9 de la mañana. Las vibrantes flores rojas combinan a la perfección con las hojas de color bronce rojizo, lo que las hace ideales para jardines acuáticos de tamaño mediano a grande.