Este hongo destaca por su vibrante color, su considerable tamaño y su tendencia a crecer en grupos cerca de árboles o tocones. Generalmente, prospera en entornos forestales o naturales, y ocasionalmente se puede observar en áreas ajardinadas. A menudo se encuentran grupos de 15 a 20 hongos en la base de un roble vivo, emergiendo de tocones o madera enterrada (raíces), y a veces en otros tipos de árboles caducifolios. Cabe destacar su bioluminiscencia. La especie nativa de Norteamérica se conoce como O. illudens.