La hierba cana dorada es una planta perenne nativa de la familia de las asteráceas, comúnmente conocida como la familia de las margaritas. Esta planta herbácea prospera en diversos hábitats, como bosques, pantanos, barrancos y zonas ribereñas, que se extienden desde el este de Norteamérica hasta Texas. Prefiere plantarse en zonas con pleno sol o semisombra y se desarrolla bien en suelos de medios a húmedos. En primavera, produce flores amarillas vibrantes en tallos altos, muy atractivas para los polinizadores. Cabe destacar que estas flores pueden alegrar las zonas sombreadas, aportando un toque de color a rincones oscuros del jardín. Una vez marchitas, las flores pueden verse descuidadas, por lo que es recomendable podarlas hasta la base de las hojas o dejar las semillas para que las aves las disfruten. Se puede permitir que la hierba cana dorada se extienda de forma natural en su jardín, sirviendo como una cubierta vegetal eficaz en lugares húmedos y sombreados, o como parte de un borde, pantano, mariposario o jardín de lluvia.
En términos de plagas y enfermedades, vale la pena señalar que la hierba cana dorada a veces puede exhibir tendencias a convertirse en maleza.