El Paspalum dilatatum, comúnmente conocido como pasto Dallis, es una maleza perenne prevalente que se encuentra típicamente en céspedes y entornos alterados. Este pasto invasor tiende a crecer densamente, lo que puede eclipsar e inhibir el crecimiento de especies vegetales nativas. Su rápido crecimiento y su abundante producción de semillas le permiten invadir rápidamente áreas agrícolas, en particular arrozales, márgenes de cursos de agua y paisajes urbanos. A pesar de su naturaleza invasiva, el pasto Dallis se utiliza ocasionalmente como forraje de verano en pastizales. Al incorporarlo a los pastizales, es recomendable mantener una altura de 5 a 7,5 cm, ya que cortarlo más corto puede deteriorar su salud. El pasto Dallis se propaga mediante rizomas cortos y posee raíces fibrosas gruesas y profundas. Los peciolos son huecos y forman un penacho grueso y extendido, mientras que las hojas tienen forma de cuchilla y pueden alcanzar longitudes de hasta 25 cm. Las vainas inferiores de las hojas presentan cierta vellosidad, mientras que las láminas foliares son lisas. Normalmente, un tallo presenta de 3 a 7 racimos de flores, cada uno de menos de 5 cm y ubicado en ángulos casi rectos con respecto al tallo. Las flores son pequeñas, carnosas y con forma de cono invertido con tres lóbulos, que emergen del capullo. El manejo eficaz del pasto Dallis consiste principalmente en prevenir el establecimiento de nuevas plantas. En jardines residenciales, el método de control más eficaz es eliminar las plantas jóvenes antes de que desarrollen rizomas o produzcan semillas. Si bien las plantas maduras también se pueden excavar, pueden rebrotar si se dejan rizomas en el suelo. En cuanto a plagas y enfermedades, las cabezas de semillas del pasto Dallis son vulnerables a un hongo del cornezuelo conocido como Calviceps paspali, que puede ser perjudicial para el ganado si se consume. Esta planta es conocida por sus características de maleza e invasiva.