Los geranios son plantas perennes de corta vida que suelen alcanzar una altura de hasta 60 cm y crecen en racimos. Sus hojas pueden ser simples o divididas, presentando una variedad de colores. Esta planta tolera poco la sequía y florece durante todo el verano, hasta las primeras heladas. Cuando están mojadas, las hojas desprenden un fuerte y desagradable olor a pescado. Los geranios pertenecen a un grupo diverso de híbridos, fácilmente identificables en los parterres por sus características umbelas y hojas reniformes adornadas con grandes estípulas. Con numerosos cultivares disponibles, se utilizan comúnmente en cestas colgantes, jardineras, contenedores y como plantas de parterre. Los geranios prosperan a pleno sol y prefieren suelos frescos, bien drenados y húmedos. Para su propagación, las semillas deben sembrarse en enero o febrero a temperaturas entre 21 y 24 grados Celsius, y la siembra debe realizarse a finales de mayo. Los esquejes pueden obtenerse en julio o agosto y deben cultivarse en invernadero hasta que haya pasado el riesgo de heladas. Sin embargo, estas plantas son vulnerables a plagas como orugas, ácaros y cochinillas, así como a diversas enfermedades fúngicas y bacterianas.
**Modo de administración del veneno:** Dermatitis.
**Gravedad:** Irritación leve de la piel, que suele durar solo unos minutos.
**Hábitat:** Se encuentran comúnmente como plantas de interior o en paisajes interiores, y se utilizan en jardines de flores como herbáceas anuales.
**Consejos rápidos de identificación:**