Esta fascinante planta carnívora presenta hojas resbaladizas que se curvan gradualmente en forma de copa al capturar y digerir insectos mediante enzimas especializadas. Su principal fuente de sustento son los mosquitos, que le proporcionan nutrientes esenciales, ya que el sistema radicular de la planta sirve principalmente como ancla y no contribuye a su nutrición. La hierba de los huevos prospera en ambientes soleados, abiertos y húmedos en todo el sureste de Estados Unidos, incluso en suelos con deficiencia de nutrientes. Para un crecimiento óptimo, cultívela a pleno sol o sombra parcial con tierra constantemente húmeda. Un sustrato adecuado consiste en musgo de esfagno de fibra entera o una mezcla a partes iguales de turba y vermiculita gruesa o arena fina. Para promover el rebrote y la floración cada primavera, es esencial un período de latencia. En invierno o a principios de primavera, recorte las hojas muertas para estimular el nuevo crecimiento.