El sello de Salomón es una flor silvestre autóctona de Carolina del Norte, que prospera en todas las regiones excepto en la costa sureste. Es apreciada por sus tallos elegantemente arqueados, adornados con hojas perfectamente alineadas. Las delicadas flores de color crema aparecen en pares, acompañadas de bayas carnosas de color negro azulado. Esta hierba perenne presenta tallos erguidos o elegantemente curvados, sin ramificar, con hojas dispuestas en un solo plano. Las flores son blancas, acampanadas y constan de seis partes, generalmente con una o dos colgando de las axilas de las hojas. Tras la floración, la planta produce bayas que varían en color del azul al negro. El sello de Salomón prefiere ambientes que varían de secos a húmedos, y a menudo se encuentra en bosques rocosos y matorrales. En jardines, se cultiva como una herbácea perenne ornamental. Aunque prospera en suelos ricos de bosques, es adaptable y puede prosperar en diversos hábitats naturales. Los brotes tiernos pueden hervirse durante unos diez minutos y disfrutarse de forma similar a los espárragos, o pueden picarse y añadirse a ensaladas. Sin embargo, se recomienda precaución, ya que las bayas son tóxicas si se consumen. La planta tiene un sistema radicular rizomatoso, aunque no se propaga agresivamente. Para su propagación, las semillas deben recolectarse y sembrarse en septiembre. Si no se siembran inmediatamente, requerirán una estratificación fría y húmeda. Los esquejes de rizoma pueden permanecer inactivos hasta un año, y la división de la planta se realiza mejor en primavera u otoño durante su fase de letargo. Para más información sobre Polygonatum, hay recursos adicionales disponibles.