Este arbusto perenne presenta ramas delgadas y erguidas y puede prosperar como planta de interior en diversos tipos de suelo, siempre que tenga un drenaje adecuado. Es mejor evitar la exposición prolongada a la luz solar directa; en su lugar, opte por luz filtrada. Riegue la planta profundamente, dejando que la tierra se seque entre riegos, pero asegúrese de que nunca se seque por completo. Al ser una especie tropical, prospera en condiciones de alta humedad, por lo que se recomienda rociarla regularmente para crear un ambiente húmedo. Podar las puntas de las ramas promoverá un follaje más denso y fomentará la ramificación adicional. Fuera de las regiones tropicales, la floración es bastante rara. Diversas plagas pueden afectar a esta planta, como pulgones, cochinillas, cochinillas harinosas, mosca blanca y nematodos. Un suelo excesivamente húmedo puede provocar la pudrición de las raíces, mientras que un suelo demasiado seco puede atraer ácaros. Es importante tener en cuenta que todas las partes de esta planta son tóxicas si se ingieren, causando una toxicidad leve. El contacto con la piel puede causar una irritación leve, que suele durar solo unos minutos.