Si bien el jacinto de agua presume de sus impresionantes flores, es una planta altamente invasiva que se propaga mediante estolones. Es crucial evitar introducirlo en cuerpos de agua naturales o zonas propensas a inundaciones que podrían provocar su propagación. Esta planta prospera con luz solar intensa y condiciones cálidas, presentando llamativas flores moradas y raíces largas y delicadas que cuelgan con gracia.