La Spiraea prunifolia, comúnmente conocida como Espiraea Corona de Novia, es un arbusto caducifolio resistente y floreciente que puede alcanzar alturas de hasta 2,7 metros y una anchura de unos 2,4 metros. Su crecimiento es típicamente ramificado, con una apariencia suelta, similar a una fuente. Esta planta prospera en niveles de humedad de medios a medios y suelos bien drenados, produciendo sus flores más abundantes cuando se expone a pleno sol. También tolera la sombra parcial y diversos tipos de suelo, incluyendo arcilla, así como algunas condiciones de sequía. En su hábitat nativo de China, suele crecer en laderas soleadas o en zonas rocosas y áridas. Debido a su crecimiento erguido y arqueado, que puede dar lugar a un aspecto larguirucho, se recomienda podar inmediatamente después de la floración. Sin embargo, si no se poda, la Spiraea Corona de Novia puede convertirse en un elegante arbusto abierto con ramas que caen con gracia hasta el suelo, aunque la preferencia por una u otra forma es subjetiva. Este arbusto es particularmente famoso por su profusa floración de flores blancas dobles que florecen a principios de la primavera a lo largo de sus ramas desnudas. Las flores blancas prístinas se disponen en largos racimos, lo que las hace ideales para la elaboración de coronas que adornan la cabeza en ocasiones especiales, de ahí su nombre. Tras la floración, emergen pequeñas hojas brillantes de color verde oscuro, que a menudo adquieren un llamativo tono rojo-anaranjado-amarillo en otoño. La variedad S. prunifolia 'Plena' es la forma más común de Corona de Novia disponible en comercios. Otras especies y la variante de una sola flor (Spiraea prunifolia var. simpliciflora) suelen ser más difíciles de encontrar. Cabe destacar que la versión de flor doble se describió botánicamente antes que la de flor simple, lo que llevó a que la de flor doble se clasificara como especie y la de flor simple como variedad. En cuanto a plagas y enfermedades, este arbusto es notablemente resistente y no enfrenta amenazas significativas de insectos ni enfermedades. Sin embargo, puede ser vulnerable a diversos problemas que afectan a otros miembros de la familia de las rosas, como la mancha foliar, el fuego bacteriano, el mildiú polvoroso, la podredumbre radicular, los pulgones, los enrolladores de las hojas y las cochinillas.