Sporobolus airoides, comúnmente conocida como hierba alcalina, es una hierba perenne que prospera en estaciones cálidas. Es originaria de las regiones oeste y central de Estados Unidos, y se encuentra típicamente en llanuras salinas, praderas, zonas arenosas y prados con suelos moderadamente salinos, lo que se refleja en su nombre común. Esta hierba resistente se adapta a diversos tipos de suelo, incluyendo condiciones salinas, y prefiere ambientes secos y húmedos. Sin embargo, requiere pleno sol y se poliniza por el viento. La hierba alcalina es notablemente tolerante a inundaciones, sequías y ambientes salino-alcalinos, lo que la convierte en una excelente opción para el control del polvo y la estabilización del suelo en zonas con humedad limitada. La planta puede crecer en matas robustas, alcanzando alturas de hasta 1,8 metros, y presenta hojas delgadas de color verde grisáceo que se tornan amarillas en otoño y bronceadas en invierno. Produce una profusión de semillas, y sus elegantes y aireadas cabezuelas consisten en pequeñas espiguillas rojizas. Las semillas son comestibles, ya sea crudas o cocidas, y se pueden tostar, moler para hacer harina o preparar como papilla. Históricamente, los indios hopi utilizaban estas semillas como último recurso alimenticio en épocas de hambruna. La base del tallo es notablemente gruesa y leñosa. La semilla alcalina es particularmente beneficiosa para los esfuerzos de restauración en ecosistemas perturbados, especialmente en el oeste de Estados Unidos. En cuanto a plagas y enfermedades, no se conocen problemas asociados con esta hierba.