La Torreya de Florida es una conífera perenne con acículas originaria de las zonas ribereñas de Georgia y Florida, perteneciente a la familia de los tejos. Crece bien en condiciones que van desde la sombra parcial hasta la sombra total y requiere un suelo bien drenado y constantemente húmedo, ya que no tolera la sequedad. Si bien prospera en la alta humedad típica del clima sureño, este árbol suele ser difícil de encontrar en viveros. En cuanto a plagas y enfermedades, la Torreya de Florida se enfrenta a los retos de las cochinillas. Además, es susceptible a varios problemas graves, como el tizón fúngico, la pudrición radicular por hongos, la mancha foliar y la necrosis de las acículas, que han afectado significativamente a sus poblaciones naturales, lo que ha llevado a su clasificación como especie en peligro de extinción.