El viburnum de té es un arbusto chino conocido por sus racimos florales más pequeños en comparación con otros viburnums, pero destaca por su abundante producción de frutos. Para asegurar la fructificación, es recomendable plantar varios arbustos juntos. Esta planta suele alcanzar alturas de 2,4 a 3,6 metros y una anchura de 1,8 a 2,4 metros, con una forma de jarrón. A menudo pierde el tercio inferior de sus hojas, lo que le da un aspecto algo alargado. El arbusto produce cimas de 2,5 a 5 cm de flores blancas muy atractivas, seguidas de una abundancia de llamativos frutos de color amarillo anaranjado que finalmente se tornan de un rojo brillante. En otoño, el follaje adquiere un sutil tono rojo. El viburnum de té prospera en suelos francos, húmedos y ligeramente ácidos, pero se adapta a diversos tipos de suelo, incluidos los algo pantanosos. Para un crecimiento óptimo, debe plantarse a pleno sol o sombra parcial, especialmente en borduras de arbustos, para disimular su aspecto alargado y mejorar la producción de frutos. También se puede cultivar con éxito cerca de arroyos, estanques o pantanos.