Las zinnias son vibrantes flores anuales pertenecientes a la familia de las margaritas, disponibles en una amplia gama de colores y con flores simples y dobles. Suelen alcanzar alturas de 30 a 60 cm, ideales para colocarlas al frente o en el centro de los bordes del jardín, en macetas o en cualquier zona donde se desee una floración duradera. Para prolongar su periodo de floración, conviene podarlas. Esta planta colorida y de bajo mantenimiento no solo es resistente al calor y la sequía, sino que también es un complemento esencial para cualquier jardín. Cultivar zinnias a partir de semillas es sencillo; se pueden sembrar en interiores en primavera o en exteriores una vez que haya pasado el riesgo de heladas. También se venden en paquetes de 6 en invernaderos. Para un crecimiento óptimo, plántelas a pleno sol o semisombra en un suelo franco, húmedo y razonablemente fértil. La Zinnia marylandica es un híbrido de Zinnia angustifolia y Zinnia violacea, desarrollado específicamente para producir una planta resistente a enfermedades con flores de colores distintivos y hábitos de crecimiento distintivos. La serie de zinnias Zahara es particularmente conveniente, ya que se autolimpian y no requieren poda. Conocida a menudo como "Montículos de Color", la variedad marylandica es más compacta y frondosa que las zinnias estándar. Estas plantas continuarán floreciendo hasta el otoño, mostrando hermosos tonos naranja, albaricoque y amarillo, perfectos para la temporada. Para prevenir problemas como el mildiú polvoroso y mantener la salud de las plantas, asegúrese de mantener un espacio adecuado entre las zinnias.