La zinnia peruviana es una especie tropical de rápido crecimiento y floración, originaria del suroeste de Estados Unidos, a menudo considerada una maleza. Esta planta anual se cultiva comúnmente en jardines, donde su capacidad de autosiembra le permite propagarse por el viento a diversos lugares. Se puede encontrar prosperando a lo largo de caminos, en zonas perturbadas, terrenos baldíos y pastizales. Florece mejor a pleno sol, ya que los ambientes sombreados pueden reducir la floración. El riego regular es esencial, pero se debe tener cuidado de no regar en exceso. Normalmente, estas plantas no se encuentran fácilmente en centros de jardinería para la jardinería doméstica. Sin embargo, se pueden comprar semillas o recolectar de plantas existentes; solo asegúrese de dejar secar las cabezas de las semillas en la planta antes de cosecharlas. La zinnia peruviana tiene una raíz pivotante corta y produce flores que suelen aparecer individualmente en un tallo solitario y erguido de color verde púrpura. Cada flor consta de 6 a 15 flósculos radiales y de 12 a 50 flósculos discales. Los tallos son principalmente no ramificados, rugosos y cubiertos de pelos finos y gruesos. El fruto de esta planta se conoce como cipsela, un fruto seco de una sola semilla que se desarrolla a partir de un ovario doble, del cual solo uno madura en una semilla. Esta especie es una excelente opción para xerojardinería, así como para jardines polinizadores y de conservación. Sus flores atraen a diversas mariposas, como la Danaus plexippus (monarca), la Heliconius charithonia (zebra longwing) y la Leptophobia aripa. En cuanto a plagas y enfermedades, los pulgones y los trips pueden causar problemas ocasionalmente.