En 1834, Ignaz Tausch introdujo y denominó la especie híbrida Alnus x pubescens, que surge del cruce de dos árboles caducifolios: Alnus glutinosa, comúnmente conocido como aliso negro o europeo, y Alnus incana, conocido como aliso gris. Este aliso híbrido se encuentra en diversas regiones, como Austria, Checoslovaquia, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Irlanda, Italia, Países Bajos, el norte de Rusia, Noruega, Polonia y Suecia, con introducciones adicionales en Bélgica y la Rusia centroeuropea. Identificar estos híbridos puede ser difícil debido a los rasgos compartidos con sus especies progenitoras. Sin embargo, una característica notable del aliso híbrido es su mayor densidad de glándulas en el envés de las hojas en comparación con sus progenitores. Las hojas suelen ser vellosas por debajo, especialmente a lo largo de las nervaduras, y los brotes jóvenes también presentan una textura vellosa similar. En contraste, el aliso gris es generalmente más pequeño y más arbustivo que el aliso negro. Ambas especies progenitoras presentan hojas verdes con un envés velloso o aterciopelado y producen flores masculinas y femeninas en primavera. Las flores masculinas aparecen como amentos largos y estrechos, mientras que las femeninas se desarrollan en racimos de conos leñosos que contienen diminutas semillas de sámara. Estas semillas maduran en otoño y son dispersadas por el viento. Ambas especies prosperan en zonas húmedas o a lo largo de las orillas de arroyos y ríos, prefiriendo suelos húmedos y mostrando tolerancia a diversos tipos de suelo. Sus sistemas radiculares aportan nitrógeno al suelo mediante una relación simbiótica con bacterias fijadoras de nitrógeno. Cabe destacar que el aliso gris suele crecer a mayor altitud en Europa central que el aliso negro. Donde sus áreas de distribución se solapan, los alisos gris y negro pueden hibridarse ocasionalmente, aunque esto es relativamente raro debido a sus diferentes épocas de floración; el aliso gris suele florecer aproximadamente una semana antes que el aliso negro. El aliso híbrido es una planta resistente y adaptable, con pocos problemas de plagas y capaz de soportar inundaciones breves. Sin embargo, se considera bastante vulnerable en estado salvaje y requiere esfuerzos de conservación, ya que no es común encontrarlo en entornos naturales.