La amanita muscaria, nombre común de este hongo, deriva de su uso histórico como insecticida. Tradicionalmente, los sombreros se trituraban y se colocaban en un plato con leche para atraer moscas. Esta especie exhibe una variabilidad considerable, con varias variaciones de color reconocidas, como rojo, rojo salmón, naranja y amarillo. Cabe destacar que la variante rojo cereza es poco común en Carolina del Norte. Los cuerpos fructíferos pueden alcanzar casi 30 cm de diámetro y de 15 a 20 cm de altura, emergiendo del suelo adornados con verrugas puntiagudas blancas o amarillas, a menudo llamadas "escamas". A medida que el hongo madura, estas verrugas se dispersan, permitiendo que el color del sombrero se haga visible. El borde del sombrero es estriado y las láminas blancas, poco espaciadas, no se adhieren al tallo. El tallo en sí es de color blanco a blanquecino, con una base ligeramente bulbosa. Un anillo delgado, que puede presentar algunas manchas amarillas, rodea el tallo. Debajo de este anillo, el tallo está cubierto de escamas, generalmente dispuestas en anillos concéntricos. La huella de esporas es blanca. Las amanitas se encuentran comúnmente en bosques y otros hábitats naturales, ya sea solas, dispersas, en grupos densos o incluso formando "anillos de hadas" dentro de bosques mixtos de frondosas y pinos. También se pueden observar en áreas ajardinadas.