La Evodia daniellii, comúnmente conocida como Evodia coreana, es un árbol caducifolio que suele alcanzar alturas de hasta 7,6 metros. Esta especie se caracteriza por su madera relativamente débil y una vida útil más corta. Si bien crece rápidamente y es fácil de trasplantar, los árboles jóvenes son menos resistentes al frío que los maduros, por lo que se recomienda plantar un árbol más consolidado. En verano, produce racimos de pequeñas flores de color blanco cremoso, seguidas de frutos de color rojo a negro que aparecen desde finales del verano hasta el otoño. La floración suele ser abundante y visualmente impactante, especialmente durante los meses más cálidos, y los frutos también pueden tener un propósito ornamental. Este árbol prospera a pleno sol y prefiere suelos húmedos y bien drenados, aunque puede adaptarse a diversos tipos de suelo sin un pH estricto. Dado que los árboles jóvenes son más susceptibles al frío, se recomienda plantar un ejemplar más grande. La Evodia presenta una forma ancha y abierta con corteza y follaje lisos y grises que proporciona una ligera sombra durante todo el verano. Por lo general, presenta un tronco central corto que se ramifica en varias ramas principales.
En cuanto a posibles problemas, aparte de la resistencia al frío de los árboles más jóvenes, no se conocen problemas significativos que afecten a esta especie.