El Ficus Ginseng es un cultivar popular en la comunidad del bonsái, conocido por sus distintivas raíces bulbosas que se asemejan al ginseng al emerger del suelo. En ocasiones, se injerta con ramas de una variedad de hojas más pequeñas. Es importante tener en cuenta que a menudo se le identifica erróneamente como Ficus retusa, que en realidad se refiere a una planta diferente que no se utiliza en la práctica del bonsái. Al igual que otros cultivares de esta especie, el Ficus Ginseng tiende a crecer a un ritmo relativamente rápido y requiere menos mantenimiento en comparación con muchos otros tipos de bonsái, lo que lo convierte en una excelente opción para principiantes. Para garantizar su salud, colóquelo en un ambiente luminoso y cálido con niveles de humedad constantes. Para más detalles, consulte la información sobre el Ficus microcarpa.