La planta es un pequeño árbol caducifolio o un arbusto considerable que puede alcanzar alturas de hasta 9 metros. Presenta una corteza lisa, ramas verde oscuro que se extienden y ramitas colgantes cubiertas de finos pelos. Las hojas son típicamente trifoliadas y ovaladas, con pecíolos alargados; son lisas en el haz y pilosas en el envés. Esta especie florece en mayo y junio. El Laburnum anagyroides exhibe sus vibrantes flores a finales de la primavera, produciendo racimos de flores de color amarillo dorado, similares a las de los guisantes, que cuelgan en densos racimos de entre 10 y 25 cm de largo. Estas fragantes flores suelen aparecer en mayo. La planta produce legumbres llenas de numerosas semillas negras que contienen citisina, un alcaloide altamente tóxico y peligroso para los humanos, las cabras y los caballos, especialmente cuando las semillas no están maduras. En cambio, ciertos animales salvajes, como liebres y ciervos, pueden consumirlas sin sufrir efectos adversos, lo que ha dado lugar a la creencia en las propiedades mágicas de la planta en diversas culturas. Todas las partes de la planta son tóxicas debido a la presencia de citisina y pueden ser dañinas si se ingieren. Tiene una vida relativamente corta y no tolera el calor. Las hojas están dispuestas de forma alterna, tienen un peciolo largo y constan de tres folíolos; las flores son doradas y se asemejan a guisantes, formando racimos largos y colgantes. El fruto es una vaina larga y aplanada con escasa ramificación, y la planta tiende a desprenderse de sus ramas inferiores con el tiempo.