La pinácea violeta prospera en hábitats húmedos y arenosos como ciénagas y zanjas, lo que la hace inadecuada para paisajismo. Sus hojas están adornadas con diminutos pelos que producen un líquido pegajoso parecido a gotas de agua, que atrae a los insectos. Cuando un insecto se posa en las hojas, los bordes se curvan hacia adentro, atrapando a la presa. La planta secreta enzimas para descomponer al insecto atrapado. Esta especie se encuentra comúnmente en las regiones arenosas de Carolina del Norte y Carolina del Sur.