El sebo chino es un árbol de sombra resistente perteneciente a la familia Euphorbiaceae, capaz de crecer hasta 12 metros de alto y ancho, con un diámetro de tronco de 90 centímetros, lo que lo convierte en una excelente fuente de sombra. Su raíz pivotante profunda le permite acceder a la humedad incluso durante las sequías. Esta especie tiende a invadir ambientes húmedos como zanjas y riberas de arroyos, así como algunas zonas altas más secas. En bosques no perturbados, puede suprimir especies vegetales nativas y alterar las condiciones del suelo debido a los taninos presentes en su hojarasca. Su adaptabilidad a espacios congestionados y diversas condiciones de luz facilita el crecimiento de árboles adicionales. Las aves desempeñan un papel importante en la dispersión de sus semillas, lo que dificulta aún más su propagación. Para eliminar eficazmente esta planta, es necesario eliminar por completo tanto el árbol como sus semillas. En cuanto a plagas y enfermedades, las hojas y el fruto del sebo chino son tóxicos tanto para los humanos como para el ganado. Este árbol está reconocido como especie invasora en Carolina del Norte.