El lirio sapo peludo, también conocido como lirio sapo japonés, es originario de las islas japonesas de Honshu, Shikoku y Kyushu. En su hábitat natural, esta planta prospera en acantilados rocosos sombreados y a lo largo de las riberas de los arroyos. El nombre del género "Tricyrtis" deriva del griego, donde "tri" significa tres y "kyrtos" se traduce como jorobado, en referencia a los nectarios hinchados y con forma de saco. El nombre de la especie "hirta" se traduce como peludo, de ahí su nombre común, lirio sapo peludo. En las últimas dos décadas, han surgido diversos cultivares e híbridos tanto en Japón como en Estados Unidos, lo que ha permitido que muchas especies de Tricyrtis estén disponibles en viveros locales y especializados. El lirio sapo peludo se puede propagar mediante semillas, esquejes de tallo o divisiones. Presenta rizomas rastreros de crecimiento lento y forma matas de follaje verde que pueden extenderse entre 45 y 58 cm. Sus llamativas flores, que van del blanco al lavanda con motas moradas, florecen desde el verano hasta el otoño. Estas distintivas plantas son ideales como plantas de acento o de borde, permitiendo apreciarlas de cerca. Combinan bien con otras especies que prefieren la sombra, como hostas, helechos, astilbes y eléboros. Prefieren suelos ligeramente ácidos y ricos en materia orgánica, por lo que prosperan en condiciones húmedas y no deben secarse. Los lugares ideales para plantar incluyen áreas sombreadas o parcialmente sombreadas. Sin embargo, existen algunos desafíos a considerar: se sabe que los conejos mordisquean las hojas y los brotes. Además, el virus floral Tricyrtis, transmitido por pulgones, puede causar que las flores se moteen y, con el tiempo, se vuelvan completamente moradas. La antracnosis también puede provocar la aparición de pequeñas manchas naranjas en las hojas. Para mitigar este problema fúngico, es recomendable mantener el follaje seco y regar solo la base de la planta.