Ajo de cuervo, Ajo de campo, Hierba de cebolla, Ajo de ciervo, Ajo silvestre, Cebolla silvestre
El ajo de campo es una maleza común en los céspedes, originaria de Europa, África y Oriente Medio, pero desde entonces se ha extendido a muchas regiones, incluyendo el este de Estados Unidos. Esta planta prospera en entornos alterados como bordes de caminos, matorrales, prados y bosques, propagándose mediante semillas, bulbillos aéreos y brotes subterráneos. Como planta perenne de estación fría, emerge en otoño y entra en letargo tras florecer a principios del verano. En primavera y principios del verano, aparece el escapo, con numerosos bulbillos pequeños y pocas o ninguna flor. Las hojas son alargadas, delgadas y huecas, parecidas al cebollino; sin embargo, pueden confundirse con briznas de hierba hasta que se cortan, momento en el que se hace evidente su distintivo aroma a cebolla. Todas las partes de la planta (hojas, flores y bulbos) son comestibles y se pueden utilizar de forma similar al cebollino, aunque generalmente son más resistentes. Si bien la planta muere con temperaturas más cálidas, resurge con la llegada del otoño. Se adapta a diversos tipos de suelo, incluyendo arcilla pesada, y prospera con luz solar parcial o total. En cuanto a plagas, enfermedades y otros problemas, el ajo de campo se propaga agresivamente a través de semillas, bulbillos aéreos y retoños subterráneos, lo que ha llevado al USDA a clasificarlo como maleza nociva. Para controlarlo, arrancarlo a mano es más efectivo cuando el suelo está húmedo, utilizando una paleta para retirar los bulbillos. Cortar el césped no elimina la planta, pero puede debilitarla e inhibir la siembra. Una vez establecida, puede ser difícil de controlar mecánicamente y muestra resistencia a los herbicidas preemergentes. Machacar las hojas antes de aplicar herbicidas postemergentes puede mejorar su absorción.