El espárrago es una hortaliza perenne y resistente, originaria de Europa, África y Asia, pero se ha adaptado bien a Estados Unidos, donde suele crecer silvestre junto a las carreteras y en las cunetas. Esta planta presenta raíces rizomatosas y, cuando es joven, se presenta como una hierba erguida, sin ramificar, con tallos gruesos y jugosos. Sus hojas se disponen de forma alterna, asemejando escamas y, a veces, con espinas. Las ramitas terminales son delgadas y aciculares, formando racimos. Las flores son axilares, colgantes y constan de seis partes, adquiriendo forma de campana con un tono verde amarillento. El fruto es una baya de color rojo vibrante. En cuanto a plagas y enfermedades, el espárrago es susceptible a varios insectos comunes, como el escarabajo del espárrago, el escarabajo moteado del espárrago y los pulgones. También puede verse afectado por diversas enfermedades como la fusariosis, la roya y la plaga de las acículas. Para mitigar estos problemas, es recomendable plantar variedades resistentes y eliminar todo el follaje después de la muerte regresiva de otoño.
El término "espárrago" deriva del latín "sperage", mientras que "officinalis" indica que se vende como hierba o se utiliza con fines medicinales.